La Junta de Vigilancia del Río Maipo (JVRM) se reunió con los autores de un reciente estudio sobre los glaciares de la cuenca del río Volcán (afluente de la zona alta del Maipo) que ofrece información crucial para la gestión y planificación del recurso hídrico en la Región Metropolitana, más allá de su objetivo original de comprender las amenazas geológicas.
La investigación, liderada por el glaciólogo Felipe Ugalde de la Universidad de Chile, analizó la susceptibilidad de 70 glaciares a fenómenos de remoción en masa como avalanchas de hielo, vaciamientos súbitos de lagos glaciares y deslizamientos catastróficos; aportando también datos esenciales para anticipar escenarios de disponibilidad de agua en la cuenca.
«Cuando un glaciar colapsa o un lago glaciar se vacía abruptamente, esa reserva natural de agua que podría sostener caudales en épocas de sequía, desaparece«, explicó Ugalde. Este punto es clave para la gestión hídrica, ya que subraya que la desestabilización de los glaciares no genera un aumento sostenido de agua, sino una crecida abrupta seguida de la pérdida de esa reserva.
José Manuel Córdova, gerente técnico de la JVRM, afirmó que «contar con un inventario actualizado y entender el comportamiento de los glaciares nos permite considerar esas variables en la planificación de la distribución del agua, lo que resulta fundamental dada la realidad climática vulnerable del país. Integrar esta dimensión ayuda a anticipar escenarios y tomar decisiones más informadas«.
Un hallazgo importante del estudio, y que representa un desafío urgente para la autoridad sectorial, es que existe un vacío en el seguimiento específico de amenazas asociadas a glaciares, porque aunque existen redes de monitoreo meteorológico e hidrológico, la cantidad y ubicación de instrumentos, es escasa. En este sentido, esta investigación cobra gran importancia , ya que en ella se identifican los glaciares con alta susceptibilidad, como el glaciar El Morado, que se convierten en candidatos ideales para la instalación de estos sistemas.
“También es importante enfatizar que los glaciares no son cuerpos inertes, sino que son reservas de agua dinámicas” comentó el autor y ejemplo de ello es que, si bien el número de glaciares puede aumentar debido a su fragmentación; su área y volumen total están disminuyendo. Por ejemplo, un censo glaciar de 2014 a 2022 mostró que la cantidad de glaciares en Chile aumentó, pero la superficie total se redujo en 3,000 km², lo que demuestra una clara pérdida de reservas hídricas a largo plazo.
Finalmente, Ernesto Veres, gerente y juez de río de la JVRM destacó que “este encuentro da cuenta de la relevancia de la colaboración estratégica con científicos y académicos, porque nos permite utilizar el conocimiento generado para anticipar riesgos y tomar decisiones que garanticen la seguridad hídrica del río Maipo”.