El 2025 fue un año en que confirmamos que la sequía dejó de ser un episodio y se consolidó como el nuevo punto de partida, al menos para gran parte del territorio nacional. En ese escenario, la Junta de Vigilancia del Río Maipo Primera Sección (JVRM) reforzó una gestión centrada en evidencia, coordinación y transparencia, combinando operación diaria con participación activa en espacios de gobernanza como la Mesa Maipo Mapocho y  la Mesa Estratégica de Recursos Hídricos (MERH) que avanzó desde el diagnóstico hacia una ruta común de acción.

En el plano operativo, el año estuvo marcado por el seguimiento climático e hidrológico, el fortalecimiento de la red de monitoreo y la Campaña de Aforos 2025 como instancia clave para evaluar y mejorar la precisión de las mediciones de caudal. A la par, se mantuvo la coordinación mensual con usuarios, el envío de informativos operacionales y el trabajo en torno al Embalse El Yeso (reserva estratégica para el abastecimiento de Santiago), incluyendo una operación especial acordada por los usuarios que permitió almacenar un volumen equivalente a 15,6 hm³ durante septiembre y octubre.

La modernización también se expresó en hitos de vinculación y confianza como la primera encuesta de satisfacción a usuarios, que arrojó altos niveles de evaluación positiva en gestión y transparencia; y la primera Jornada de Puertas Abiertas, que convocó a más de 60 personas para conocer en terreno cómo se administra y distribuye el agua. En paralelo, se profundizó el vínculo con la academia y organismos públicos, con visitas técnicas (CIREN/CNR/DGA) y apoyo a proyectos de título, además de un trabajo sostenido en seguridad laboral (1.282 días sin accidentes al cierre del año) y monitoreo mensual de calidad de agua.

En comunicaciones, se fortaleció la presencia en medios de prensa, con el Pronóstico de escorrentía 2025–2026 como uno de los hitos de posicionamiento público; además de ser parte del debate público en torno a nuevas leyes que afectan la gestión hídrica, la importancia de los datos abiertos para mejorar la eficiencia, entre otros temas.

En síntesis, 2025 dejó la clara señal de que frente a un escenario hídrico cada vez más desafiante, la gestión del Maipo requiere datos, acuerdos y una institución capaz de explicar -con rigor y cercanía- cómo se resguarda un recurso esencial para la Región Metropolitana y sus actividades productivas.