• Para la organización, la escasez en la cuenca metropolitana requiere transitar hacia un manejo integrado sin sesgos, pero advierte que esto solo será posible resolviendo la fragmentación pública y empoderando a los actores locales que gestionan el río día a día.

Tras su participación en Expo Agua Santiago 2026, la Junta de Vigilancia del Río Maipo Primera Sección (JVRM) llamó a transitar desde las fases de diagnóstico hacia la implementación de reformas concretas en la gobernanza del agua, con el fin de otorgar viabilidad técnica y territorial a la cuenca metropolitana.

Durante el encuentro, que contó con la presencia del presidente de la JVRM, Luis Baertl, y del gerente y juez de río, Ernesto Veres; los expositores coincidieron en la urgencia de consolidar un manejo integrado de cuencas, enfoque que busca equilibrar de manera técnica la distribución del recurso entre el consumo humano, la agricultura, la industria y la conservación ambiental.

Desde la JVRM enfatizaron que una gobernanza efectiva en la Región Metropolitana requiere sustentarse en evidencia científica y datos objetivables, porque “la resiliencia hídrica depende de marcos técnicos estructurados que garanticen la coexistencia equilibrada de los distintos sectores usuarios de la cuenca”.

Presidente de la JVRM, Luis Baertl en Expo Agua 2026

Luis Baertl en Expo Agua 2026

Asimismo, la entidad identificó la dispersión en la administración pública como uno de los principales obstáculos para la seguridad hídrica. “Tenemos la necesidad de unificar la gestión estatal bajo un organismo coordinador centralizado, porque hay un consenso general en que una parte sustancial de los nudos críticos actuales responden a la falta de articulación entre los estamentos del Estado”, señaló Baertl.

Para la JVRM, resolver esta fragmentación administrativa resulta un paso previo e indispensable para que los proyectos tecnológicos y planes de cuenca debatidos en el foro puedan materializarse de forma oportuna.

Respecto al esquema operativo, Baertl planteó un modelo de gobernanza con alineamiento estratégico a nivel central y ejecución de carácter territorial. En esa línea, abogó por un rol facilitador del Estado que permita agilizar los trámites administrativos e incentivar el financiamiento de infraestructura mediante esquemas de garantía pública para fondos internacionales; entre otras medidas.

Finalmente, la organización planteó que la efectividad de cualquier plan hídrico de largo plazo en la Región Metropolitana requiere articularse con las Organizaciones de Usuarios de Agua (OUA). “El fortalecimiento institucional y el aprovechamiento de la capacidad técnica acumulada por estas entidades en la gestión operativa de los ríos constituyen un elemento estratégico para asegurar la implementación sostenible de las obras e intervenciones que el territorio demanda” finalizó Baertl.